domingo, 25 de noviembre de 2012

SEXO EN VALENCIA

Parece que de todo el grupo de amigos alguien está mirándome sin ningún disimulo, pero evita acercarse, sólo observa. En estos momentos, hablo con otro chico, muy poco agraciado pero divertido a más no poder así que no hago más que reírme. Mis amigas también andan cada una a lo suyo, pero yo no consigo prestar atención a lo que me están contando, no dejo de preguntarme por qué aquel chico alto y rubio no deja de mirarme. Soy una mujer de mi tiempo y ello implica poder tomar iniciativas. Así que aprovecho el menor descuido para librarme y me acerco directa al chico rubio. Hola, pero podía haber dicho cualquier tontería, hola, me contesta. Me llamo Lisa, de Elisa. Lo sé, su seguridad me desconcierta, pero claro lleva rato observando, mis amigas no paran de llamarme, lógico que sepa como me llamo. Berto, de Roberto, vaya pienso, Bond James, sé que ha adivinado lo que estoy pensando y ambos nos reímos. Si, me gusta su risa, es franca. ¿En tu casa o en la mía? pregunta y me digo, anda un clásico y siguiendo la broma contesto en la tuya, por supuesto. Ni corto ni perezoso me coge de la mano se despide de sus amigos, dice adiós a las mías que me miran sorprendidas y salimos, así, cogidos de la mano, son las dos de la mañana de un sábado.

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