lunes, 3 de diciembre de 2012
SEXO EN VALENCIA
Salimos así, cogidos de la mano a una noche casi gélida, su mano me transmite seguridad y a la vez calidez, esto empieza bien, me digo. De pronto para un taxi y me invita amablemente a subir en él. No pensarás que con este follón de calles voy a coger el coche. No, claro que no, le digo y me acurruco junto a él, me pasa el brazo por los hombros y le da una dirección al taxista, pero no hace falta que corra, le dice, así estaré más tiempo con esta belleza. Me río, que majo es el muy tunante. No vive lejos, bajamos del taxi y nos metemos en un garaje de una finca que yo conozco porque paso por delante muchas veces. Suena mi móvil, son mis amigas, que te diga nombre y apellidos casi gritan al unísono, el me mira extrañado, se lo cuento, me coge el móvil y dice su nombre apellidos y DNI, oigo las risas de mis amigas al otro lado, cierro el móvil. Ahora si, estamos sentados en un coche que aunque no he podido ver bien, parece un deportivo, me coge la mano, me la besa, se acerca y me besa, es un beso dulce, nada provocativo como esperando una respuesta por mi parte y yo que soy campeona de besos se lo devuelvo, juguetón, apasionado, noto su mano en mi espalda, me acerca a él mientras no deja de besarme. Oye, oye, le digo mira nos es que sea una mojigata pero deberíamos dejarlo aquí antes de que me lo eches en cara. Me mira serio, ¿te llevo a casa? te lo agradecería , le contesto, me lleva a casa pero antes de bajar del coche, me besa de nuevo y me susurra: "yo nunca dejo las cosas a medias pajarillo" . Me quedo pensando mientras se aleja en su deportivo. ¿Me parezco a un pajarillo?
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