jueves, 27 de diciembre de 2012

NO SOY, NO EXISTO

Viven ocultas y sólo nos acordamos de ellas cuando son lapidadas hasta la muerte. Cualquier religión que relegue a la mujer a la condición de ser sin ningún tipo de derecho, la asesinará sin ningún tipo de compasión.   El drama que se oculta tras estos ropajes es el de no ser dueño de tu vida y por tanto que ésta esté en manos de tu padre, marido o jefe de cualquier tribu. Tras el burka hay un ser humano que siente, que llora que ríe, pero la sinrazón de unos pocos ha decidido que estas sensaciones tan humanas son obscenas a los ojos de Dios, un Dios cruel y déspota manejado por hombres fieros que les tienen miedo a las mujeres porque ellas son portadoras de vida.
Continuamente, leemos que una pobre niña ha sido violada y para mayor dolor lapidada hasta la muerte. El violador con suerte recibirá diez latigazos y a seguir violando.
No podemos hacer nada, sólo esperar que algún día estas mujeres se rebelen, se quiten el burka y se lo metan a sus hombres por donde les quepa. Eso significará muertes, pero ¿qué mayor muerte que vivir sin libertad?

No hay comentarios:

Publicar un comentario