El verbo ayudar proviene del latín adiutare y este surge de la combinación ad + iuvare.
Hasta aquí la definición de la palabra "ayuda", ahora pasemos a la práctica. Cuando eres bebé necesitas ayuda para todo y si las cosas han ido bien y has nacido en una casa "normal" mamá o papá te la proporcionarán, luego creces y durante tu vida la prestarás o la recibirás según se te den los vientos.
Pero de lo que yo quiero hablaros hoy es de la ayuda desinteresada, aquella que se da a cambio de nada y que aporta innumerables beneficios a quienes la reciben y por raro que parezca aquel que ayuda recibe mucho más de lo que da.
Mañana iré a comprobar a pie de calle como un grupo de ciudadanos sin más interés que el de prestar un poquito de ayuda a mucha gente necesitada, sale a entregar un plato de macarrones, pan y un refresco a personas que por diversas circunstancias viven en la calle, o simplemente, están solos y el domingo tienen la oportunidad de comer acompañados, cada uno tiene una historia tras de si.
Quizás lo más importante no sea la comida, aunque ayude comer de caliente un día a la semana, sino lo reconfortante que resulta saber que sí existes para alguien, que no te has convertido en una sombra que arrastra sus miserias por la ciudad.
Cuentas para este grupo de personas, que se levantan los domingos, llueva o haga frío porque saben que tú estás ahí, esperando.
La palabra ayudar tiene muchos más significados pero hoy me quedo con el de la solidaridad entre semejantes.

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