Hay que tener cuidado con los que se promete a los niños, me explico, esta tarde al ir al Centro uno de los voluntarios ha ocasionado, sin querer, un incidente sin importancia con uno de los niños.
Este voluntario ha establecido con él una relación especial, se lo lleva a veces, juega con él y cuando esta noche se ha ido a cenar con otro grupo porque se lo han pedido, el niño se ha quedado desolado diciendo que no estaba bien incumplir promesas.
Si un niño de nueve años te dice esto y tú sabes que tiene razón, máximo cuando para estos niños esas promesas, debido a sus circunstancias, son muy importantes, piensas en la cantidad de desilusiones que tienen que soportar los niños que carecen de familia y sólo esperan que alguno de nosotros tengamos la posibilidad y la conciencia de adoptarlos proporcionándoles así un hogar.
Normalmente, hacemos promesas, muchas de ellas no las cumplimos y no le damos importancia nos inventamos excusas y seguimos adelante.
Pero cuando la promesa se hace a alguien muy necesitado de cariño y le fallas creas una pequeña muesca en el corazón de esa persona.
Lo de hoy se ha resuelto sin más, ya que el voluntario ha vuelto y ha estado con el niño, supongo que explicándole el motivo de su decisión, pero hay que pensarse mucho nuestras acciones antes de volver a dañar a estos niños que son todo esperanza.

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