martes, 8 de enero de 2013

SALUD, DINERO, AMOR

Una está sentada esperando que la enfermera diga su nombre y pasar a hacerse la prueba correspondiente, en esos momentos mientras te fijas en las otras personas que como tú aguardan ser llamadas, piensas que sí, que la salud es lo más importante, incluso diría yo que por encima del amor y muy muy por encima del dinero.
¿De qué sirve ser el hombre más rico o mujer si el maldito cáncer decide que ya has vivido bastante? o ¿has tenido un accidente y te has quedado tetrapléjico?
Y aunque el hombre más maravilloso te ame si no te encuentras con fuerzas, todo se hace más difícil, más triste.
Lo curioso es que cuando eres joven apenas reparas en ella, piensas que la juventud es sana por naturaleza pero lo que hagas con tu cuerpo en el pasado, posiblemente, te pasará factura en un futuro.
¿Quién no ha salido noches seguidas sin dormir y luego ha ido a trabajar como si nada o bien se ha tumbado horas y horas al sol sin preocuparse en que la piel tiene memoria?
Nos empezamos a cuidar cuando le vemos las orejas al lobo y a veces es demasiado tarde, en fin quizás sólo sean pensamientos de una paciente impaciente.


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