viernes, 21 de junio de 2013

EL COMPLEJO DE EDIPO


Cuidado con los hombres que no han superado esta etapa.

No soy psicóloga pero me ampara la experiencia vivida a lo largo de más de treinta años con muchas relaciones, la mayoría con el mismo tipo de hombre.

Suelen ser hombres muy inteligentes con grandes encantos personales que despliegan ante ti a la hora del cortejo.
Te sientes indefensa y comienzas una adoración que acabará por derrumbarse a medida que vayas descubriendo engaños.

No son coherentes, dicen y actúan de forma contraria, y son esos detalles los que te van haciendo recelar, aunque ellos siempre te convencerán o al menos lo intentarán de que sólo son fantasmas en tu cabeza, no cedas o estarás perdida.

Añoran a la madre, unos porque la perdieron de joven otros porque fue una madre castradora o sencillamente no los quiso nunca.

Buscan mujeres excepcionales que les recuerden al ser adorado, para luego descargar en ellas toda su ira, toda su rabia por el abandono no superado.

Si les dejas te harán la vida imposible hasta que se cansen o encuentren una nueva víctima, son incapaces de amar a nadie que no sea a sí mismos, aunque a la siguiente le desgranen una serie de penas incluso con  lágrimas en los ojos.

No cedáis nunca a sus chantajes emocionales para reteneros, porque las personas no cambiamos y ellos menos que nadie, no sabrían vivir de otra forma.

No hay manera de estar prevenida, no la hay, porque las mujeres nos enamoramos y tendemos a ver más cualidades de las que realmente tiene el objeto de nuestro amor.

Pero sí podemos intentar ser realistas, aprender de errores anteriores y dejar de ser ingenuas.

No te sientas culpable, comparte como mujer tu experiencia y ayuda a otras mujeres a superar la pena de haber sido engañadas por estos hombres crueles e insensibles.

Y sobre todo reconducir  esa necesidad de enamorarse de imposibles que a la larga solo son fuente de lágrimas y sufrimiento.

"En el psicoanálisis, el Complejo de Edipo es la atracción sexual inconsciente, del hijo hacia la madre, acompañada de celos hacia el padre. El concepto deriva de la leyenda griega y fue usado en el contexto de la terapia en el año 1800 por Sigmund Freud. Freud concluyó que este evento era el más importante de la niñez, teniendo un efecto decisivo durante toda la vida del adulto. Él asimismo mantuvo, que en casi toda la humanidad, el varón abriga el deseo de poseer la madre y resentimiento celoso hacia su padre. Como consecuencia de esta pasión inconsciente, Freud creía que una persona con un Complejo de Edipo sin resolución, siente mucha culpa  y experiencia conflictos neuróticos de orden mayor".









jueves, 13 de junio de 2013

COMO COMPAÑERA, LA POBREZA..

Hoy voy a hablar de la pobreza, pero no de aquella que nos queda muy lejana por estar en África, India, Latinoamérica..
La pobreza en España se refleja en los rostros de aquellos que poco a poco van perdiendo la esperanza de alcanzar metas que se propusieron cuando eran jóvenes, sueños aparcados en aras de asuntos más acuciantes y que ahora contemplan como tienen que malvivir muchas veces de la caridad de otros.
Entras en sus casas y te invade una sensación de ser una privilegiada. Conviven con otras personas con iguales o peores condiciones que ellos y añoran entrar en las tiendas y poder comprar sin mirar cada euro gastado solo por el placer de hacerlo o poder comprar caprichos a los hijos sin tener que explicar de donde llegan esas ropas usadas por otros.
Esa pobreza nos es desconocida, o no queremos saber, amparados en nuestras confortables casas, ignoramos todo un mundo que se mueve a nuestro alrededor.
Veo las caras envejecidas de madres o abuelas que han tenido, tienen que soportar carros y carretas que se casaron pensando en los hijos en la casa que comprarían en que nunca se iba a acabar el amor y ahora los sueños rotos y la realidad comparten un piso de treinta metros donde, los hijos los nietos y ellas mismas luchan por sobrevivir.
La pobreza tiene la mirada triste del fracasado, del que jugó y perdió, pensar en ellos nos tiene que hacer recapacitar y si por pequeño que sea podemos aportar nuestro granito de arena para aliviarla hagámoslo sin esperar recompensa, muchas veces la sonrisa o el agradecimiento sincero de los necesitados es un tesoro maravilloso.

miércoles, 12 de junio de 2013

LA NECESIDAD DE SEXO O NO.


¿Se puede vivir sin sexo? Quizás es la pregunta que a veces nos hacemos y cuya respuesta tiene múltiples matices.
En la adolescencia el ser humano llevado por sus propios instintos se lanza a conocer aquello de lo que todos hablan pero nadie quiere contar. Hoy en día nuestros chicos y chicas disponen de Internet una herramienta muy útil para satisfacer cualquier duda al respecto.
Pero nada es comparable a la primera vez que te acuestas con una persona y haces el amor. No es que las primeras veces sean para echar cohetes, ya que el sexo es algo que uno va modelando con la práctica y que como el baile te has de ir adaptando a las sucesivas parejas con las que te vas encontrando.
Por supuesto, hay quien siempre pisará a su pareja, por patoso/sa, o quien llevará la batuta sin preocuparse si la otra persona disfruta o no de la sinfonía.
El sexo es un "pas a deux", nunca un monólogo y en parejas ya establecidas el diálogo se hace imprescindible si queremos satisfacer y que nos den placer, máximo placer si uno hace bien los deberes.
Otra cosa es el sexo ocasional, el que todos conocemos como aquí te pillo.....,aquí si que el conocimiento del otro es nulo y por lo tanto sólo queda dejarse llevar y sacar lo mejor de uno mismo, con suerte cortarás dos orejas y dejémoslo ahí.
El sexo consentido y deseado, es un placer de dioses, engancha como una droga e incluso ha llevado a la locura a mucha gente.
En cambio su carencia, puede significar frustración, insatisfacción o simplemente una decisión tomada libremente que no acarrea mayores problemas.
Hace tiempo se insistía en practicar sexo sólo con la persona que amas o practicar sexo con amor, porque eso era la total plenitud, particularmente, no estoy de acuerdo ya que entonces nos limitamos como seres humanos y si por desgracia nunca encuentras a esa persona te pierdes uno de los mayores placeres de esta vida.
Hacer el amor, disfrutar, darte al otro y recibir de él lo mejor, es una experiencia no necesariamente bendecida por ninguna religión sino un acto libre de cada ser humano, dejarse llevar, explorar, consentir, sentir, verbos que conjugan un amalgama maravilloso al cual ningún hombre o mujer deben renunciar y menos por imposición.
Al contrario que los animales el ser humano practica actividades encaminadas solamente a conseguir placer y os aseguro que el sexo con mayúsculas es una de ellas.
Dedicado con especial cariño al Club de las que esperan.